Carrera de Intervalos
Cómo se hace: La carrera de intervalos es una forma de entrenamiento cardiovascular que alterna periodos de alta intensidad (sprints) con periodos de baja intensidad (caminata o trote suave). Por ejemplo, correr rápido durante 30 segundos y luego caminar 1 minuto, repitiendo varias veces.
Técnica:
Comienza con un calentamiento de 5 a 10 minutos (caminata ligera o trote).
Corre a alta intensidad durante un intervalo corto (20-60 segundos).
Reduce la velocidad a trote suave o caminata durante el tiempo de recuperación (1-2 minutos).
Repite este ciclo de 6 a 10 veces, según tu nivel.
Finaliza con un enfriamiento de 5 minutos a baja intensidad.
Tips:
Mantén la postura erguida, mirada al frente y zancadas controladas durante los sprints.
Aumenta gradualmente la intensidad y el número de intervalos con el tiempo.
Respira de manera profunda para maximizar la oxigenación.
Usa calzado adecuado para reducir el impacto articular.
Para qué funciona: Mejora la capacidad cardiovascular, acelera el metabolismo, ayuda a quemar grasa corporal, desarrolla resistencia anaeróbica, y mejora la eficiencia en carreras de fondo o deportes de equipo.
Músculos trabajados:
Cuádriceps
Isquiotibiales
Glúteos
Gemelos
Core (durante la fase de aceleración y estabilización)
Progresiones y variaciones:
Más fácil: Comienza con intervalos cortos de carrera ligera + caminata larga.
Más difícil: Aumenta la duración del sprint, reduce el tiempo de descanso o realiza intervalos en cuestas.
Puedes usar bici o elíptica para hacer intervalos sin impacto si estás en rehabilitación.
Errores comunes:
No calentar ni enfriar adecuadamente.
Hacer todos los sprints al 100% sin progresión.
Respirar superficialmente, lo cual genera fatiga prematura.
Descuidar la técnica al acelerar (puede provocar lesiones).
